La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la economía, la ciencia y los servicios públicos. Pero también el universo de las amenazas digitales. La capacidad de generar imágenes, voces o vídeos indistinguibles de los reales ha abierto una nueva etapa para la seguridad, en la que los riesgos evolucionan al mismo ritmo que la tecnología. Ese fue el eje de la segunda mesa del encuentro, titulada Los nuevos desafíos para la seguridad y cómo afrontarlos, y centrada en los peligros emergentes asociados a la inteligencia artificial, desde la ciberseguridad hasta la desinformación.