Se esquivó, al menos de momento, el riesgo de una escalada a niveles impensables en la guerra contra Irán. Estados Unidos e Irán han aceptado la propuesta de Pakistán y habrá un alto el fuego de dos semanas. Donald Trump ha anunciado la suspensión de los bombardeos estadounidenses y su amenaza de aniquilar el país a cambio de que Teherán abra durante ese tiempo el estrecho de Ormuz. Poco después, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, ha confirmado que su país tampoco abrirá fuego y permitirá durante dos semanas el paso seguro por el estrecho de Ormuz, esencial para el tránsito de hidrocarburos desde el Golfo.





